Mostrando entradas con la etiqueta Novela Clásica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Novela Clásica. Mostrar todas las entradas

miércoles, 16 de marzo de 2011

Literatura: Julio Verne - Cinco semanas en globo


Qué puedo decir de esta historia? Es Julio Verne, uno de mis escritores favoritos, y por ende, tiendo a ser un tanto parcial al juzgarla. Pero siendo sinceros, la verdad es que es la misma fórmula de 20mil Leguas, La isla misteriosa y La vuelta al mundo en 80 días. No obstante, he de decir que entretiene, y que hay momentos del libro en que es muy difícil hacer una pausa para atender otros deberes.
Fiel a su estilo, Verne introduce en el relato hechos y personalidades verídicos para ilustrarlo, y en cierto punto resulta un poco tedioso leer la recitación de nombres de los aventureros que participaron en el reconocimiento de Africa. Además, existen los ya característicos científico inteligente y de personalidad impasible, el fiel y astuto criado que los saca de varios apuros, y el amigo que introduce el humor, pero que sin sus habilidades no se hubiera concluído la empresa.
En fin, es un relato de aventuras fantásticas, que lo más impresionante que contiene es la introducción del globo elevado por hidrógeno y controlado por el calor de un soplete manipulado a voluntad. Nuevamente Verne se adelanta a su actualidad y concibe aparatos futuristas, describiéndolos con tal detalle que realmente asombra a un lector neófito en tales cuestiones de ingeniería. De cualquier manera lo recomiendo para aquellos que les guste la aventura.

miércoles, 19 de enero de 2011

Literatura: Jane Austen - Mansfield Park

***spoiler alert***

Mansfield Park es sin duda el libro de Austen que más tiempo me ha tomado terminar. El protagonista, el personaje de más peso, el que debe “enganchar” al lector desde el principio, tarea encomendada a Fanny Price es sencillamente el más complejo de todos los personajes complejos que existen en las novelas de esta escritora, incluyendo a Anne Elliot, quien simplemente era una pequeña y bondadosa veleta sujeta a los vientos de Mrs. Russell. Fanny es introvertida, callada, con un terrible complejo de inferioridad (que irónicamente se va disipando gracias a las pretensiones de Mr. Crawford), una cerrazón insufrible, y que tiene consideraciones hacia quienes le rodean por obligación o por costumbre, más que por méritos de éstos. Nada del chispeante humor y mente liberal de Lizzie Bennet, o del carácter firme y digno sin ser cuadrado de Elinor Dashwood, o de la extrovertida personalidad e inteligencia de Emma Woodhouse; inclusive toda la historia te conduce a censurar personalidades y actitudes como la de Mary Crawford, cuya liberalidad de pensamientos y apertura en sus razonamientos la vuelven un partido nada deseable a los ojos de Edmund Bertram, quien, he de confesarlo abiertamente, es el protagónico masculino de Austen que más flojera me ha inspirado! No hay evolución en él (ni en Fanny, ni en tía Norris, ni en Lady Bertram, ni en Mary Crawford, etc): empieza plano e insípido y termina plano e insípido; es demasiado grande la brecha que existe entre él y un Mr. Darcy o un Mr. Knightley.

En fin, la delicia de este libro terminó por ser lo de siempre: el estilo literario, la narrativa, la descripción de los detalles, psicologías y sentimientos de cada personaje, los magníficos parajes de Inglaterra, y en particular: Henry Crawford (vuelve mi debilidad por los antagónicos!). Si bien me gustó bastante por los detalles que recién comento, sigo considerando que Pride&Prejudice y Sense&Sensibility continúan encabezando mi top five de las novelas de Austen por la riqueza y variedad de personajes, la evolución de los mismos, la viabilidad (aunque predictibilidad) de los sucesos que cierran la historia y por la moraleja (sí, moraleja!) que encierra la misma y que advierte su título. Mansfield Park no tiene moraleja: es simplemente una historia rosa que haría las delicias de Televisa.