
Para escribir una reseña de esta historia, con cinco palabras es suficiente: horror, tortura, dolor, locura, obsesión.
- Horror: la visión de Annie Wilkes en todas sus facetas, "tierna", ausente, furiosa, asesina...eso es lo que yo podría imaginar como horror.
- Tortura: meses de reclusión y años de pesadillas.
- Dolor: del cuerpo y del alma.
- Locura: convencimiento de que se hace lo correcto.
- Obsesión: tantas muertes... sólo por un libro!
Con esto confirmo que Stephen King tiene la mente retorcida... y que secretamente teme encontrarse con un fan psicótico como Annie Wilkes!.
No quiero que se malentienda mi referencia; es solo que no disfruto del gore, ni en libro (mi imaginación es "tan vívida"!!), ni en película. Como narración es buena, los hechos están correctamente encadenados, y atrapa a pesar de contar el 80% de la historia solo con dos personajes: el morbo natural del ser humano te lleva a seguir, y seguir, a pesar de no querer hacerlo.
En fin, para quien gusta del género, adelante. Es una buena historia. Para gente con corazón de pollo como yo, conserven sus reservas.